El sábado se casa una prima, con bombos y platillos… muchos invitados, iglesia, de blanco (la patu’a..jajaja), padrinos, regalos, vals, champagne, liga, ramo, torta…como la ley manda, porque así se supone que sea. Con 33 años, dirían que ya estaba para merecer o que se le estaba pasando el tren.
Yo pienso: era necesario que se casara?, gastar más de un par de millones en una fiesta?, habría existido alguna diferencia real, si sólo se iban a vivir juntos?. Porque necesidad espiritual o católica no es (tampoco por parte del novio). Es en realidad cumplir el sueño que, SE SUPONE, tenemos todas las mujeres: entrar de blanco en la iglesia del brazo de nuestro padre.
Pues, perdón pero yo no lo tengo, ni siquiera sé si realmente me gustaría casarme, espero sólo encontrar algún día una pareja y vivir tranquilos…Que así sea!.